SOLAR

Entre dos soles, un niño conoce su rostro.
— Rita Indiana

SOLAR

Un actor dominico-americano de 18 años, criado en el Bronx, viaja a la República Dominicana para visitar por primera vez en una década a su padre recientemente deportado, pasando siete días enfrentando la distancia entre quien le dijeron que debía ser, quien teme ser y quien, en silencio, anhela convertirse.

SINOPSIS

Rey Lara, de 18 años, es un aspirante a actor que lleva el apellido de su madre. De piel oliva, voz suave y torpeza social paralizante, vive atrapado entre mundos sin pertenecer del todo a ninguno. La última vez que vio a su padre, Román Sánchez, y a su hermano mayor, Romancito, tenía ocho años. El diminutivo se le quedó grabado: ¿por qué él no era “Reycito”? ¿Qué decía eso sobre el amor?

Durante las navidades, Rey viaja a la República Dominicana para visitar a su padre, deportado tras más de una década en prisión en Estados Unidos. A lo largo de siete días, se mueve entre una familia que no conoce, un país que siente suyo y ajeno, y el silencio de un hombre que no sabe cómo ser padre. Román intenta acercarse de forma torpe pero sincera, enseñándole a conducir en un terreno baldío que insiste algún día será suyo.

Mientras la distancia con su padre persiste, Rey encuentra una inesperada cercanía con Pepe, un huérfano que trabaja como mensajero para la familia. Entre cervezas en la azotea, intercambios de idioma y silencios cargados, crece una intimidad ambigua que ninguno termina de nombrar. Una mañana, en el gazebo de la azotea, Rey cruza un límite. El momento se sugiere más que se muestra: sombras, gestos mínimos, una tensión que se disuelve sin resolución clara. Rey queda solo al amanecer, mirando la luz. Más tarde, entra en la habitación de su padre y se acuesta junto a él mientras duerme. Observa su rostro. Román se mueve. Rey cierra los ojos. Cuando los abre, su padre ya no está; la puerta está cerrada.

El último día, Román evita la despedida y deja que Romancito lleve a Rey al aeropuerto. En el camino, Rey escribe una publicación dirigida a Pepe: confiesa que lo utilizó, que su deseo le resultaba aceptable solo porque no lograba verlo como una persona completa. Se disculpa, incapaz aún de comprender o contener sus impulsos. Mientras tanto, Romancito, en silencio, finge un dolor de cabeza y le pide que conduzca.

Rey toma el volante. Rígido, concentrado, mira al frente.

NOTAS DEL DIRECTOR

BRYANT BUERNET

Lo que temo

que esta

película

revele sobre mí

1. Que quería ser reclamado por personas que no querían reclamarme.

Por un país. Por un padre. Por hombres. Por la heterosexualidad. Por Estados Unidos.

2. Que, a veces, he creado personajes no solo para explorarlos, sino para estar cerca de ellos.

Para tocar algo que no tenía permitido desear. Para sanar algo que no tenía permitido nombrar.

3. Que pensaba que, si me presentaba de la manera correcta, vistiendo de forma “hetero”, evitando broncearme, guardando silencio, podría ser amado.

4. Que algunas de las partes más hermosas y dolorosas de la película son cosas que he vivido.

5. Que he cargado con la vergüenza como si fuera mi pasaporte.

Incluso cuando crucé la frontera hacia la sanación.

6. Que esta no es una película que hice. Es una película que tuve que hacer para no desaparecer.

7. Que la gente dirá que esta película es demasiado “de nicho”.

Pero lo que realmente quieren decir es que la ternura, la oscuridad y la disidencia “queer” en un chico dominicano conforman un mundo que nunca se molestaron en comprender.

8. Que, incluso con todo este dolor, sigo amando los lugares y a las personas que me formaron.

Y sigo intentando perdonarlos. Y perdonarme a mí mismo.

Botella de cerveza: analgésico, potenciador del rendimiento, máquina del tiempo. El accesorio más dominicano.
— Solar

PERSONAJES

 
 

LOCACIONES

El Bronx, Nueva York

La Romana, Republica Dominicana

Mejor no poner nunca los ojos en un hombre, no haber visto nunca uno.
— FGL
Between two suns, a boy learns his face.
— Rita Indiana

What I fear this

movie will reveal about me

1. That I wanted to be claimed by people who didn’t want to claim me.

By country. By father. By men. By straightness. By America.

2. That sometimes I’ve created characters not just to explore them, but to be near them.

To touch something I wasn’t allowed to want. To heal something I wasn’t allowed to name.

3. That I thought if I presented myself right, dressed “straight,” avoided tanning, stayed quiet, I could be loved.

4. That some of the most beautiful, painful parts of the film are things I’ve lived.

5. That I’ve carried shame as if it were my passport.

Even when I crossed into healing.

6. That this isn’t a film I made.

It’s a film I had to make so I didn’t disappear.

7. That people will say this film is too “niche.”

But what they really mean is that softness, darkness, and queerness in a Dominican boy is a world they never cared to understand.

8. That even with all this pain, I still love the places and people that made me.

And I’m still trying to forgive them. And myself.

Beer Bottle; Pain Reliever, Performance Enhancer, Time Machine. The most Dominican Prop.
— SOLAR